Don't Half-Ass It

No Lo Hagas a Medias

by Carmen Rita Candelario

 Photo by  Jordan Whitfield  on  Unsplash

One of the things I love the most about Instagram is how it has diversified many career fields. In everything from artists to restaurant owners, I can see a diverse group of people from different backgrounds and ethnicities succeeding. Yes, there is still a lot of work to be done to ensure more Dominicans and people of color can be successful, but Instagram does paint a pretty colorful picture if you ask me.

A couple of months ago a #BossBabe I admire and religiously follow - Cyndi Ramirez - posted a personal rant about half-assing things. She asked herself something along the lines of “If you are going to half-ass it, why do it?”, and she vowed to start giving projects her all and work harder, and it is easy to see how this mindset has helped her.

It seems like a no-brainer, but whatever it is you want to do with your life you should not half-ass it. You hate mediocre food, no? You might also not hesitate to tell someone or a company their service wasn’t up to par with what they promised. So what’s really the difference between these examples and whatever it is you are doing?

It is a human thing to make a million excuses for ourselves and try to justify why we cave in to bad habits like being late and making promises we won't keep, but in a society where there are so many people pitching you “things you need” - be it products, written content, videos, you name it - there is no room for mediocre anything.

Half-assing things might work for some time, but quality shows. Whether that means you take extra time to do something, or you say no more often so you can focus on a task or goal, do it for the sake of doing everything you do well. Our world is only going to get busier and crazier, so you might as well be recognized for how fucking good your stuff is than the other way around.

Let’s make 2018 the year we don’t half-ass things, shall we?

 

Una de las cosas que más me gusta de Instagram y las redes sociales es lo mucho que han diversificado muchas carreras y profesiones. Desde artistas a dueñxs de restaurantes, puedo ver una multitud de personas de diferentes proveniencias y culturas alcanzando muchas de sus metas.

Hace ya algunos meses una emprendedora que admiro y sigo de manera religiosa - Cyndi Ramirez - compartió una una bien personal acerca de ‘hacer las cosas a medias.’ En la nota se preguntaba a si misma: ¿Si lo vas a hacer a medias, para qué hacerlo? Desde ese día ella se prometió darlo todo, y es muy fácil ver como esta mentalidad la ha ayudado.

Parece ser bien obvio, pero la verdad es que lo que sea que quieras hacer, no lo hagas a medias. ¿Odias la comida mediocre, verdad? Tampoco tienes pelos en la lengua para decirle a una compañía o persona cuando están dando un mal servicio, ¿así que cuál es la diferencia entre estos ejemplos y lo que sea que haces o quieres hacer?

Es humano crear mil excusas para nosotros mismos y más que nada para justificar malos hábitos, como llegar tarde y hacer las cosas a medias. Pero en una sociedad donde hay tantas personas vendiendote cosas - ya sean productos, textos, videos, lo que sea - no hay espacio para nada mediocre.  

Hacer las cosas a medias puede funcionar por un rato, pero la calidad se nota a leguas. Ya sea que te tomes un poco más de tiempo o que digas que no más a menudo para poderte concentrarte en una tarea o meta, hazlo porque te interesa hacer las cosas bien. Nuestro mundo solo se va a volver más complicado y abrumante, así que mejor que te conozcan por lo bien que haces las cosas que por lo contrario.

Vamos a hacer del 2018 un año en el que no hacemos nada a medias. ¿Te unes?