Meal Prepping is a Form of Self Care

Cocinar es Una Foma de Amor Propio 

by Carmen Rita Candelario

 Photo by  Geo Darwin  on  Unsplash    

Photo by Geo Darwin on Unsplash

 

I’ve written about this before, but just in case you didn’t know: New York is insanely expensive. Practically nowhere you can go will be legitimately cheap and the idea of saving money is choosing war with an entire city.

One of the ways I attempt to save is by preparing all my meals in advance, better known as meal prepping. Now, bear in mind that I personally love to cook. I enjoy using my hands for a change; and spending time trying, tasting and putting together recipes I make up, or variations of things I’ve seen in the many cookbooks I keep around (they are my favorite collection item next to blazers, ‘cause fa-shun), or meals and flavors I have tasted at a restaurant.

My love for cooking notwithstanding, lately I have learned to see this act of preparing my meals as something far more powerful: An act of self-care. Not only am I caring for my wallet by cooking my meals, but also caring for my body and my mental health. Cooking relaxes me, so by allowing myself time to be creative in the kitchen I am creating a safe space to express myself in a very meaningful way. Equally as important, when we cook our meals we tend to eat healthier. We know exactly what we are eating and we are able to control portions, which is always a good thing.

The shift has been interesting because cooking takes time and time or, more clearly, misusing my time is one of the biggest triggers for my anxiety. The minute I think I have wasted time I get very nervous and anxious, so taking time to do something I actually enjoy is a treat, and a way to challenge the idea that self-care can only be related to beauty or fitness.

At the end of the day, cooking is a form of love towards ourselves and others. It is one of the most profound ways we can care for ourselves and others and to be honest, and whether you do the cooking or someone else does, it is quite neat to give ourselves the gift of good food.

 

He escrito acerca de lo siguiente antes, pero por si acaso no te habías enterado: Nueva York es demasiado caro. Prácticamente no existe nada que sea realmente barato, y la idea de ahorrar dinero es como estar en guerra con toda una ciudad.

Una de las maneras que intento ahorrar es preparando mis comidas con anticipación en la casa, mejor conocido en inglés como meal prepping. Ahora, debo decir que a mi personalmente me encanta cocinar. Me fascina poder usar mis manos sin mucho pensar y pasar tiempo tratando, probando y experimentando recetas que me invento o que saqué de uno de los tantos libros de cocina que tengo (son mis favoritos de coleccionar) o que probé en un restaurante.

Poniendo mi amor por la cocina a un lado, ultimamente, me he dado cuenta que preparar mis comidas es algo todavía más poderoso de lo que yo pensaba: Es un acto de amor y cuidado propio. Al preparar mis comidas, no solamente le estoy dando amor a mi billetera, pero también cuidando mi salud física y mental. Cocinar me relaja, así que cuando me regalo una tarde para ser creativa en la cocina también estoy creando un espacio para expresarme en una manera que para mí tiene mucho significado. Igual de importante, cuando cocinamos nuestra comida comemos mejor. Sabemos exáctamente los ingredientes y podemos controlar nuestras porciones, lo cual es siempre beneficioso.

Este cambio en mi manera de pensar ha sido interesante porque cocinar toma tiempo (mucho tiempo generalmente) y mi tiempo, o más bien el no manejar bien mi tiempo, es una de las cosas que más ansiedad me da. En el momento en el que creo que no utilicé mi tiempo de manera adecuada me pongo super nerviosa y ansiosa, así que sacar un poco de tiempo para hacer algo que me encanta es un placer y una manera de desafiar la idea de que actos de cuidado y amor propio solo involucran la belleza o el fitness.

Al final de día, cocinar es una forma de amor hacia nosotros y hacia otros. Es una de las maneras más profundas en la que podemos cuidarnos, y ya sea que tu cocines o que lo haga otra persona, es increíble regalarnos buena comida.